Obtienen libertad tres presos Loxicha acusados de militar en el EPR

El 21 de mayo de 2002, Nereo Alonso Valencia y Jonás Alonso Santiago, fueron detenidos por la entonces Policía Judicial del Estado y procesados por el Juez Mixto de Primera Instancia de Pochutla, Oaxaca, por el delito de Homicidio Calificado.

  • Tras 9 años de prisión en el penal de Miahuatlan, el pasado 14 de diciembre, Nereo Alonso Valencia, Jonás Alonso Santiago y Fernando Santiago Enríquez, obtuvieron su libertad por resolución del Juez Mixto de Primera Instancia de Pochutla, que los declaro inocentes.
  • En 1998 fueron acusados de Homicidio Calificado por el Gobierno de Diodoro Carrasco Altamirano, en el contexto de guerra sucia en contra de los indígenas de Loxicha.
  • Es evidente la utilización de los aparatos de procuración e impartición de Justicia del Estado.
  • Los delitos siguen impunes.

Posteriormente en el año de 2005,  Fernando Santiago Enríquez fue detenido por el mismo delito, quien además está sentenciado y privado de su libertad, recluido en el penal de Miahuatlan, por otros dos delitos tanto del fuero común, como federal, acusado de haber participado en el ataque del Ejército Popular Revolucionario en la localidad de la Crucecita, Huatulco, en el año de 1996.

El entonces procurador General de Justicia del Estado, Roberto Pedro Martínez Ortiz, fabrico las averiguaciones previas para inculpar a Nereo Alonso Valencia, Jonás Alonso Santiago y Fernando Santiago Enríquez, por el delito de Homicidio Calificado, tal y como quedo acreditado dentro del proceso penal 27/2000, del Juzgado Mixto de Primera Instancia de Pochutla, Oaxaca, al emitir sentencia absolutoria a favor de los inculpados, la cual les fue notificada personalmente, el pasado 14 del presente mes.

Tras 9 años, siete meses de estar privados de su libertad injustificadamente y de un largo y tortuoso proceso penal plagado de vicios e irregularidades, Nereo Alonso Valencia y Jonás Alonso Santiago fueron puestos en libertad, mientras que Fernando Santiago Enríquez, a pesar de haber sido declarado inocente en esta causa, permanece privado de su libertad, como ya se dijo, por otros expedientes igualmente fabricados.

Las secuelas de casi diez años de ilegal cautiverio en, son evidentes, pues su estado de salud tanto física como psicológica se encuentra sumamente deteriorado.

Es evidente la utilización de los aparatos de procuración e impartición de justicia para reprimir y criminalizar a los pobres y a los indígenas en el estado, así como la  responsabilidad del Estado Mexicano en las violaciones a Derechos Humanos.

Cabe destacar que aún se encuentran privados de su libertad, recluidos en penales de Estado de Oaxaca, inscritos en el mismo contexto de represión diodorista hacia los Loxicha, Tomas López Almaraz, Pablo López Ruiz, Epigmenio López Almaraz, Felipe Ruiz Cruz, Jesús Ángel Cruz Santiago y Fernando Santiago Enríquez, acusados por delitos del fuero común; Agustín Luna Valencia, Fortino Enríquez Hernández, Justino Hernández José, Abraham García Ramírez, Zacarías Pascual García López, Álvaro Sebastián Ramírez, Fernando Santiago Enríquez y Eleuterio Hernández García presos del fuero federal.

Tras estos casos de violaciones manifiestas a los derechos humanos, existe la responsabilidad de funcionarios públicos en la comisión de delitos cometidos contra la administración de Justicia, tortura, privación ilegal de la libertad y otras garantías y derechos inherentes a la condición humana que son competencia federal.

En el contexto general de represión a los indígenas de la región Loxicha, la demanda irrenunciable sigue siendo JUSTICIA Y LIBERTAD!

ATENTAMENTE

Liga Mexicana  por la Defensa de los Derechos Humanos.

Organizaciòn de Pueblos Indìgenas Zapotecos.

Tras 9 años, siete meses de estar privados de su libertad injustificadamente y de un largo y tortuoso proceso penal plagado de vicios e irregularidades, Nereo Alonso Valencia y Jonás Alonso Santiago fueron puestos en libertad, mientras que Fernando Santiago Enríquez, a pesar de haber sido declarado inocente en esta causa, permanece privado de su libertad, como ya se dijo, por otros expedientes igualmente fabricados.

Las secuelas de casi diez años de ilegal cautiverio en, son evidentes, pues su estado de salud tanto física como psicológica se encuentra sumamente deteriorado.

Es evidente la utilización de los aparatos de procuración e impartición de justicia para reprimir y criminalizar a los pobres y a los indígenas en el estado, así como la  responsabilidad del Estado Mexicano en las violaciones a Derechos Humanos.

Cabe destacar que aún se encuentran privados de su libertad, recluidos en penales de Estado de Oaxaca, inscritos en el mismo contexto de represión diodorista hacia los Loxicha, Tomas López Almaraz, Pablo López Ruiz, Epigmenio López Almaraz, Felipe Ruiz Cruz, Jesús Ángel Cruz Santiago y Fernando Santiago Enríquez, acusados por delitos del fuero común; Agustín Luna Valencia, Fortino Enríquez Hernández, Justino Hernández José, Abraham García Ramírez, Zacarías Pascual García López, Álvaro Sebastián Ramírez, Fernando Santiago Enríquez y Eleuterio Hernández García presos del fuero federal.

Tras estos casos de violaciones manifiestas a los derechos humanos, existe la responsabilidad de funcionarios públicos en la comisión de delitos cometidos contra la administración de Justicia, tortura, privación ilegal de la libertad y otras garantías y derechos inherentes a la condición humana que son competencia federal.

En el contexto general de represión a los indígenas de la región Loxicha, la demanda irrenunciable sigue siendo JUSTICIA Y LIBERTAD!

ATENTAMENTE

Liga Mexicana  por la Defensa de los Derechos Humanos.

Organizaciòn de Pueblos Indìgenas Zapotecos.

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